Comienza WOMAD Fuerteventura

Comienza el WOMAD Fuerteventura 2014 con una vocación real de convertirse en un festival sostenible, capaz de reducir al mínimo su huella ambiental sobre el territorio. Esta filosofía es propia de la marca WOMAD a lo largo de todo el mundo, y las experiencias desarrolladas en este sentido  fueron expuestas ayer, en la conferencia inaugural ofrecida por su director internacional, Chris Smith, en el Auditorio de Gran Tarajal.

Comienza WOMAD Fuerteventura

Comienza WOMAD Fuerteventura

Cabe destacar la instalación de iluminación LED que permitirán reducir el consumo eléctrico de los escenarios, la colocación de una farola abastecida de energía solar en la que el público podrá cargar sus móviles, el reparto gratuito de ceniceros herméticos y el compromiso de implicar activamente al público en las tareas de recogida y reutilización de los residuos generados.

En un Auditorio Municipal renovado tras las obras ejecutadas por el Cabildo, Smith habló desde su experiencia de más de treinta años en el mundo de la gestión cultural, y explicó el cambio de tendencia actual hacia un modelo de festivales musicales sostenibles o, incluso, “neutros en cuanto a la huella ambiental que provocan”.

Acompañado también del alcalde de Tuineje, Salvador Delgado, la directora de WOMAD España, Dania Dévora, y del periodista Carlos Sosa, Chris Smith se refirió a cómo las producciones se van haciendo cada vez más y más sostenibles para el entorno medioambiental, utilizando e introduciendo nuevas fórmulas para hacerlo posible”.

La marca WOMAD es responsable de presentar 200 festivales en 28 países de todo el mundo, y sólo en el último año en localizaciones como la histórica ciudad de Cáceres (España), Adelaida (Australia), el parque natural de Pukekura (Nueva Zelanda), en una playa de Abu Dhabi (Emiratos Árabes); Adelaida (Australia), Charlton Park (Inglaterra), o por primera vez en Rusia. Todos estos lugares, dijo, tienen en común “el hecho de ser localizaciones extraordinarias, lugares únicos que sean patrimonios de la humanidad, espacios naturales o playas….”.

Esta filosofía implica a un mismo tiempo una responsabilidad mayor, y adoptar medidas basadas en tres conceptos fundamentales: “Reducir, reorganizar y reciclar”.

Smith afirma que primero es necesario reconocer que “un festival es un enorme consumidor de energía, que genera emisiones de gases a causa de los traslados en coche, barco y avión, residuos de todo tipo, etc.”. Por ejemplo, “en Charlton Park, una localidad de 5.000 habitantes en la que se habilita una ciudad de 45.000 personas sólo durante el fin de semana del WOMAD”.

Aunque el impacto es inevitable, sí es posible según el máximo responsable de WOMAD reducir al mínimo esta huella, o incluso, como en el caso de Adelaida, en Australia, conseguir un festival “neutro” en lo respectivo a la emisión de gases. “En WOMAD vemos la oportunidad de ser una plataforma para innovar, reorganizarnos, aprovechar la tecnología más avanzada y reeducar al público y a los miembros de la organización en el concepto de protección ambiental, promoviendo al mismo tiempo la defensa de los derechos humanos, el intercambio de culturas y el descubrimiento  de maneras de convivir”, dos orientaciones que, añadió, “encontramos claramente en Fuerteventura”.

En este sentido, expuso Smith los sorprendentes porcentajes de reducción de residuos alcanzados en el WOMAD británico aplicando medidas sencillas como instalar contenedores de reciclaje, sustituir los baños por servicios no contaminantes y biodegradables, utilizar generadores de energía híbridos que se apoyan en paneles solares, o reutilizar  los residuos orgánicos del catering para producir energía. “reducir, reorganizar y reciclar. Son tres principios basados en la premisa de “hacerlo sencillo y divertido. Gracias a todo esto, el público de Charlton Park no dejó absolutamente ningún residuo en la zona de conciertos”.

En Adelaida, Australia, WOMAD ha ido un paso más allá al concebir un festival totalmente neutral desde el punto de vista de las emisiones de gases. En una zona que ha sufrido una enorme devastación por la deforestación, la plantación de 12.000 árboles ha significado contrarrestar las emisiones que genera el festival, entre otros beneficios como mejorar la calidad del suelo, haciéndolos de nuevo productivos, y creando un entorno para la vida salvaje.

La explosión de nuevos festivales a lo largo de todo el mundo en los últimos años “se asocia fuertemente al concepto de turismo, y dentro de los mismos planificar la agenda medioambiental también es muy importante. Nuestra mayor preocupación es que hay muchísimos eventos que promueven este sentimiento de respeto pero no lo ejecutan de manera sostenible, porque supone un coste añadido y eso no casa con el concepto de festival como modelo de negocio. El público es exigente, el mundo se ha hecho más pequeño, y debemos aceptar que el modelo de sostenibilidad es necesario de cara al futuro”.

Marcar como favorito enlace permanente.

Deja un comentario