El Archivo General de Fuerteventura abre al público

El Archivo General de Fuerteventura abre al público

El Archivo General de Fuerteventura abre al público

El Archivo General de Fuerteventura abre al público

La construcción del edificio del Archivo Histórico de Fuerteventura ha requerido de una inversión de 2.484.24 euros. La superficie total construida es de 3.557 m2, en una parcela rectangular de 17x55m. El proyecto es obra de los arquitectos Nuría Vallespín, Jorge Arribas y Daniel Padrón, y se distribuye en cuatro plantas (sótano, planta baja, primera y segunda).

El edificio cuenta con un diseño específico ubicado en torno a una plaza  que relaciona el edificio con las otras instalaciones públicas ya construidas y en servicio y las que está previsto realizar en la zona en un futuro al tratarse de una parcela de titularidad pública. El edificio cuenta además con espacios destinados a actividades culturales, sala de exposiciones, sala de investigación, sala de estudios, etc.

Como criterios generales, la doble finalidad del edificio (conservación de la memoria documental histórica – funciones administrativas y de investigación) lleva a su ordenación en dos zonas bien diferentes, articuladas por un amplio acceso y vestíbulo público en conexión con la plaza y la ciudad, accesible desde ambos lados del edificio, convirtiéndose en una prolongación de la plaza pública.

Fuerteventura inaugura este jueves su Archivo General Insular

Fuerteventura inaugura este jueves su Archivo General Insular

A partir de ahí, un área de archivo perfectamente ordenada y compacta, concebida como un lugar donde el valor de su contenido y el funcionamiento del programa que encierra, se anteponen a cualquier otro condicionante de tipo arquitectónico evidenciándose en la rotundidad geométrica del volumen con que se plantea.  Con respecto al otro bloque, dedicado a actividades culturales, se plantea con carácter público y la vocación de compartir y transmitir la información guardada en el volumen principal.

En relación a la distribución, el sótano cuenta con 869 m2 de superficie, que se destinarán a instalaciones, fondo documental y servicios. La planta baja 810 m2, distribuidos en vestíbulo, recepción, sala de actos culturales.

Mientras que la primera planta, con 764 m2, cuenta con un bloque dedicado a actividades culturales que incluye un área de exposiciones de 264 m2; y un bloque de depósito, fondos documentales y trabajo. En la segunda planta, con 699 m2, se destina igualmente una parte a área de trabajo y fondo documental, y otra parte a salas para investigadores, biblioteca, audiovisuales, informática, etc.

El Archivo General de Fuerteventura ha recuperando los primeros textos escritos en Canarias en el siglo XV

El Cabildo ha invertido 2’4 millones de euros en la obra, que cuenta con área de estudio, exposiciones, archivos y documentación

Los manuscritos lulianos de Fuerteventura, tres pequeños códices (155x115mm) encuadernados en lino, recubiertos de seda roja y escritos en letra gótica, con toda probabilidad durante la estancia de Fray Juan de Santorcaz y San Diego de Alcalá en Betancuria durante la segunda mitad del siglo XIV, volvieron hoy a la Isla dos siglos después de su traslado a Gran Canaria a finales del s XIX, con motivo de la inauguración del Archivo General Insular que se celebró esta tarde.

El Archivo General de Fuerteventura abre al público recuperando los primeros textos escritos en Canarias en el siglo XV

El Archivo General de Fuerteventura abre al público recuperando los primeros textos escritos en Canarias en el siglo XV

La inversión en el edificio y su equipamiento se ubica en torno a los 2’8 millones de euros (2’4 millones sólo la obra). “Apostamos durante la crisis por la inversión en cultura y conocimiento, por dignificar y potenciar el Archivo General Insular de Fuerteventura, porque sabemos que detrás de esta denominación hay un equipo humano increíblemente válido y comprometido con nuestra sociedad”, señaló el presidente del Cabildo, Mario Cabrera.

Definió  este proyecto como “una frondosa raíz que nos enlaza con nuestro pasado como pueblo. Y que además tiene la virtud de alimentarnos y enriquecernos como sociedad a través de los conocimientos que alberga”.

Por eso el principal reconocimiento debe ir dirigido a todo el equipo técnico que durante estos años y bajo la dirección de Rosario Cerdeña  han convertido al Cabildo de  Fuerteventura en referente en materia de Patrimonio Histórico y Publicaciones. “Junto a ellos un reconocimiento al trabajo inicial que allá por 1965 realizaron don Roberto Roldán Verdejo y doña Candelaria Delgado González, recuperando  aquellos viejos documentos del Cabildo de Betancuria para crear el primer fondo documental. Luego, de la mano de don Francisco Navarro Artiles y todos su colaboradores el trabajo se fue enriqueciendo con publicaciones, la biblioteca y una extensa labor de investigación”, recordó el presidente del Cabildo.

El acto de inauguración contó también con la intervención de José Lavandera, responsable de patrimonio histórico de la Diócesis de Canarias, que participó en la cesión de los manuscritos lulianos para que pudieran ser expuestos. José Lavandera señaló que “con toda probabilidad estas sean las mejores instalaciones con las que cuenta un archivo en Canarias, felicito al Cabildo por esta obra”; y explicó que la exposición de los textos lulianos “tiene un significado especial, los vi por primera vez cuando tenía 13 años en el Seminario y hoy se hace posible que vuelvan a ser expuesto en Fuerteventura”.

Marcial Morales, alcalde de Puerto del Rosario, relacionó esta obra con las presentaciones de otras que ya se han hecho y que próximamente se harán, como el Parque Tecnológico y el Palacio de Formación y Congresos, “demuestras que cuando se planifica y se pone empeño las cosas no sólo se hacen posible, sino que salen muye bien”.

Mientras que el consejero de Patrimonio Histórico y Cultura, Juan Jiménez, se refirió a la importante inversión en infraestructura cultural que está haciendo el Cabildo y señal singularmente este edificio, “como una obra funcional y emblemática, que contribuirá a mejorar el entorno urbano de Puerto del Rosario”.

Edilia Pérez, consejera delegada de Obras en el Cabildo de Fuerteventura recordó que este proyecto se puso en marcha desde la pasada Legislatura, “ha costado mucho llevarlo a cabo, y por eso hay que reconocer a todos los compañeros y compañeras que desde las distintas Consejerías han participado en que hoy sea uan realidad”.

Manuscritos Lulianos

convento de San Buenaventura de Betancuria

convento de San Buenaventura de Betancuria

Los denominados Manuscritos Lulianos  son unos textos del siglo XV, relacionados con el entorno de Fray Juan de Santorcaz y San Diego de Alcalá, y considerados los más antiguos escritos en Canarias. Combinan enseñanzas de Ramón Lull con anotaciones propias y referencias a Betancuria y Fuerteventura. Durante siglos permanecieron en Betancuria, dando testimonio del papel relevante que la localidad desempeñó en la expansión atlántica.

Desde finales del siglo XIX fueron trasladados a Gran Canaria  para una mejor conservación, ante el peligro de deterioro que venían sufriendo en la Isla.

Fray Juan de Santorcaz nació en la villa de Santorcaz, situada cerca de Alcalá de Henares, Madrid. Llegó a Fuerteventura en el año 1441, procedente del convento de Santa Eulalia de Marchena, junto con Diego de San Nicolás, posteriormente canonizado con el nombre de San Diego de Alcalá.

Ambos vinieron a Canarias con la finalidad de evangelizar y vivieron en el convento de San Buenaventura de Betancuria. Fray Diego era lego, desempeñó el oficio de portero y se distinguió por su predicación y caridad. También fue guardián del convento, cargo principal que denota el prestigio que alcanzó. Regresó a la Península y falleció en Alcalá de Henares en el año 1463. Fray Juan era buen teólogo y en el convento fue lector y maestro, encargado de la formación de los frailes y de misionar. Murió ya anciano en Betancuria hacia el año 1485. Su fama de santidad dio lugar a que sus restos se conservaran durante mucho tiempo en un arca de madera, en el propio convento, donde eran objeto de veneración.

Raimundo Lulio creó un sistema filosófico que postulaba la conciliación entre fe y ciencia, entendiendo a ésta como una preparación para la fe. Ramón Lull escribió más de doscientas obras entre libros y opúsculos Este método, denominado luliano y destinado a demostrar la verdad, se reflejó en una serie de gráficos y textos, de los que encontramos un ejemplo copiado en el manuscrito Torcaz I de Betancuria. El lulismo se caracterizó por combinar los estudios lingüísticos y teológicos para que los misioneros pudieran evangelizar.

El convento franciscano de Betancuria fue el lugar en el que residió Fray Juan de Santorcaz y donde probablemente realizó las copias de los textos lulianos. Fue erigido por licencia pontificia concedida en la sede papal de Peñíscola en 1416. La Vicaría Franciscana de Canarias fue creada en 1423, con sede en Betancuria.

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