El Cabildo instala dos nuevos sistemas atrapa-nubes en Morro Velosa

El Cabildo instala dos nuevos sistemas atrapa-nubes en Morro Velosa que permiten irrigar la reforestación de la montaña

El Cabildo instala dos nuevos sistemas atrapa-nubes en Morro Velosa que permiten irrigar la reforestación de la montaña

El Cabildo instala dos nuevos sistemas atrapa-nubes en Morro Velosa que permiten irrigar la reforestación de la montaña

En lo más alto del macizo de Betancuria, a 675 metros de altitud y junto al museo mirador de Morro Velosa, en estas fechas invernales el frío hace acto de presencia a primera hora del día. Las nubes a avanzan empujadas por el Alisio hacia los nuevos sistemas capta-nieblas que se están instalando en estos momentos, en el marco de un proyecto del Cabildo apoyado con financiación de los fondos europeos Feder, dispositivos que son capaces de captar, en las mejores condiciones, hasta 500 litros de agua al día.

La consejera de Medio Ambiente del Cabildo, Natalia Évora, visitó los trabajos que ejecuta la empresa canaria especializada Agroforte, explicando que este proyecto tiene como objetivo final “realizar la reforestación de la montaña con vegetación autóctona y propia de climas húmedos, un tipo de flora que en una Isla desértica como Fuerteventura es necesario conservar, y frenar al mismo tiempo los procesos erosivos”. En este sentido, los dos dispositivos atrapa-nubes que se están instalando, también llamados capta-nieblas, “son un valioso recurso porque van a permitir obtener el agua de la bruma para utilizarla en el riego de la reforestación”, señaló la consejera.

El proyecto en Morro Velosa contempla un vallado 600 metros de perímetro, integrado en el entorno y con medio metro de profundidad bajo el terreno, una medida de control cinegético para evitar la acción de los herbívoros. La instalación incluye también  dos depósitos de 4.000 litros que almacenarán el agua de bruma, para luego derivarla a un sistema de riego drenante y autocompensante que asegura una distribución uniforme a lo largo de la plantación.

Este mismo proyecto se está desarrollando de manera paralela en el punto más alto de Fuerteventura, en el Pico de la Zarza, a 807 metros de altitud, con idénticos sistemas de vallado, almacenamiento de agua y riego, y complementando la acción con la plantación de cientos de ejemplares de plantas procedentes de los viveros del propio Cabildo.

Natalia Évora trasladó que las reforestaciones se llevarán a cabo utilizando especies adecuadas a cada una de las dos zonas. “En Morro Velosa se plantarán 280 ejemplares de distintas especies como romero marino, lavanda, acebuche, lentisco y retama. Sin embargo, en el Pico de La Zarza se plantarán 150 ejemplares de una variedad especial de peralillo, el Maytenus canariensis, que ha conseguido reproducirse en nuestros viveros a partir de unos pocos ejemplares silvestres que quedaban en la Isla. En este caso se trata de un acontecimiento bastante importante en materia de flora autóctona, puesto que esta variedad se encontraba adaptada al clima de la Isla y era necesario asegurar su conservación”.

Entre el Pico de la Zarza y Morro Velosa la inversión conjunta de ambos proyectos alcanza los 90.000 euros.

Cabe destacar que estos nuevos sistemas capta-nieblas ofrecen más prestaciones que otros dispositivos experimentales utilizados con anterioridad –Fuerteventura fue pionera en su día a la hora de comprobar la viabilidad de estos condensadores de bruma en el Archipiélago-, pues “además de su sencillez, permiten su montaje y desmontaje rápidamente. Esto les permite ser abatidos en previsión de daños por tormentas, o ser traslados a otros puntos una vez se completa su función en una localización concreta”, explicó Emmanuel Marrero, responsable de la empresa Agroforte.

Natalia Évora llamó también la atención sobre las prestaciones que ofrecen estos sistemas a la hora de optimizar recursos. “Al funcionar autónomamente y obtener agua por sí solos, los capta-nieblas permiten actuar en zonas remotas y reducir al mínimo el personal necesario para su mantenimiento, con lo que el ahorro de costes es más que notable”.

En el interior de las plantaciones, cada ejemplar contará con un goro de protección individual que se mantendrá hasta que alcancen el tamaño y la fortaleza necesaria para sobrevivir de manera autónoma. Está previsto también la aplicación en las plantaciones de tratamientos vigorizantes y anti estrés que contrarresten el impacto que supone para las especies el trasplante desde los viveros hasta el medio natural, favoreciendo así su enraizamiento en el terreno.

Tanto en un proyecto como en otro, la mayor parte de la financiación procede de la Unión Europea a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), ejecutándose dentro del convenio marco de colaboración entre la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias y el Cabildo Insular de Fuerteventura, para las actuaciones de gestión de recursos naturales y del Plan Forestal de Canarias.

Reforestación a partir de las nubes

La reforestación es una práctica que en Fuerteventura cobra sentido atendiendo a los procesos de erosión y desertificación que afectan al territorio insular. El objetivo del proyecto actual es reconstruir suelos deteriorados por la erosión valiéndose de la propia flora de la zona, que una vez recuperada gracias a la humedad suministrada por los atrapa-nubes, se encargaría por si sola de anclar la tierra ante fenómenos erosivos tan comunes en la isla como las lluvias torrenciales.

La reforestación del monte es básica para evitar la degradación ambiental del ecosistema. De la existencia de una vegetación bien estructurada se deriva una mejora de las condiciones atmosféricas locales. La evapotranspiración de las plantas y su función de fotosíntesis contribuyen a la creación de un microclima caracterizado por una mayor humedad relativa, amortiguación de las temperaturas máximas y mínimas, mayor proporción de oxígeno, etc., resultando todo ello un gran aumento de la calidad ambiental.

A pesar de su clima desértico, Fuerteventura presenta un elevado índice de biodiversidad, geodiversidad, edafodiversidad y recursos paleontológicos, que es necesario conservar y proteger.

Se ha determinado que la cantidad de agua que se puede encontrar en las nubes, es de unos 4 a 10 gr/m3, que es una cantidad lo suficientemente importante como plantearse la opción de extraerla de las nubes. Con cierta frecuencia las bases de las nubes se encuentran a varios centenares de metros sobre la superficie de la tierra, pero en lugares altos del territorio, las nubes tocan la superficie del suelo adquiriendo la apariencia de la niebla. En las islas Canarias, esto sucede muy a menudo, sobre todo en las islas occidentales del archipiélago, que tienen una gran altura.

Las nubes acarreadas desde el mar por los vientos dominantes en Canarias (los alisios), toman contacto en las zonas altas, con los árboles y arbustos, y como consecuencia de ello, poco a poco se van depositando gotas de agua en las hojas, ramas, etc. A esta forma de llover, se le conoce con el nombre de “precipitación horizontal”.

Las precipitaciones de niebla a partir de la cota 900, tienen en Canarias una importancia no muy bien conocida. Sin embargo, la idea de aprovechar los potenciales recurso hídricos procedentes de los estratocúmulos, se ha tenido muy en cuenta, ya que al respecto se han hecho algunas observaciones, gracias a las cuales, ha sido posible determinar que en verano, la altura de las formaciones de nubes se encuentra a cotas más bajas que en invierno.

Para recoger el agua procedente de las formaciones de nubes, se ha desarrollado unos dispositivos denominados popularmente como atrapa-nubes o capta-nieblas cuya función es captar el agua de las brumas para su aprovechamiento en reforestación o abastecimiento agrícola, entre otros usos.

En las islas de menor relieve, como es Fuerteventura, las nubes pasan por encima de la mayor parte de su territorio sin colisionar, por lo que las precipitaciones son escasas. Sin embargo, el mar de nubes influye en las montañas con mayor altitud y una orografía más abrupta como es el Pico de la Zarza.

Morro Velosa

Morro Velosa

Morro Velosa

Morro Velosa, se localiza en un desvío de la carretera FV-30, a unos 9 km. de Betancuria. Está situado a unos 675 metros de altitud (s.n.m.), dentro del espacio natural protegido del Parque Rural de Betancuria. Constituye un área de gran importancia biológica y el refugio de varias especies endémicas de plantas y animales. Es una zona muy despoblada por los efectos erosivos del viento y del agua a lo largo de los años.

La presencia de bruma o niebla durante gran parte de los días de verano, aporta a la zona una elevada humedad relativa que repercute favorable y directamente sobre la vegetación de la zona.

En la actualidad la vegetación predominante en la zona es el matorral de jorao (Nauplius sericeus). También nos encontramos con la cuernúa (Caralluma burchardii), catalogada como especies de interés comunitario.

Dentro de la fauna vertebrada destacan las aves, por lo que el Parque Rural de Betancuria se clasifica como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Pico de La Zarza

El Pico de la Zarza se localiza a unos 807 metros de altitud, en el sector central de la península de Jandía. Se sitúa dentro del espacio natural protegido del Parque Natural de Jandía, en el término municipal de Pájara.

Constituye en la actualidad un área de gran importancia biológica. Su ladera sureste, está recubierta por matorral de jorao (Nauplius sericeus) que se extiende hasta la ladera suroeste. Esta última, por ser más abrupta, constituye el refugio de varias especies endémicas de plantas y animales.

Además acoge uno de los ecosistemas más ricos de la isla de Fuerteventura, a pesar de su alta afección por los efectos de la erosión y desertificación. Una de las características del Pico de la Zarza es la presencia de niebla durante gran parte de los días de verano, lo cual aporta a la zona una elevada humedad relativa que repercute favorable y directamente sobre la vegetación de la zona.

En la actualidad la vegetación predominante en la zona es el matorral de jorao (Nauplius sericeus). También nos encontramos con la cuernúa (Caralluma burchardii), catalogada como especies de interés comunitario.
Dentro de la fauna vertebrada destacan las aves, por lo que el Parque Rural de Betancuria se clasifica como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Dentro de la fauna vertebrada destacan las aves, por lo que la península de Jandía se clasifica como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

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