Gavias y presas de Fuerteventura agradecidas por las lluvias

Las Gavias y las presas secas de Fuerteventura agradecidas por las lluvias, estas estructuras de cultivo majoreras beben de las lluvias de los últimos días

Las presas “secas” o de tierra han llenado sus vasos ofreciendo agua a agricultores y ganaderos de la Isla

Gavias y presas de Fuerteventura agradecidas por las lluvias

Foto: Gabriel Fuselli

La conservación y mantenimiento de los sistemas de captación y aprovechamiento de agua que se distribuyen a lo largo  de la geografía insular, un trabajo que realizan de manera permanente dos organismos competentes como el Cabildo de Fuerteventura y el Consejo Insular de Aguas, ha dado buenos resultados tras varias jornadas de lluvias registradas en la Isla.

El presidente del Cabildo y del Consejo, Mario Cabrera, ha valorado que “el mantenimiento y reparación de estructuras como las presas secas, las gavias, las maretas, nateros y cadenas…, un trabajo que llevamos a cabo de manera permanente a lo largo del año, es un esfuerzo que da frutos en momentos como este. Después de varios años sin recibir lluvias importantes, el campo majorero está de enhorabuena”, declaró.

El consejero de Servicios y Parque Móvil del Cabildo, Pedro Martínez aclaró que “el Cabildo coordina a solicitud de los vecinos un itinerario permanente de arreglo de gavias por toda la Isla, al mismo tiempo que el Consejo Insular de Aguas se ocupa del mantenimiento de los barrancos, y dentro de ellos de las presas secas, para evitar que se produzcan daños a las personas y a las fincas cuando llegan lluvias como estas”.

Al ser Fuerteventura una isla árida y con escasos recursos hídricos –la media anual es de 175 milímetros, o 175 litros por metro cuadrado- este tipo de acciones contribuyen de manera efectiva a frenar los procesos erosivos, a evitar la pérdida en el mar de un material sedimentario de gran riqueza, y a favorecer la infiltración y recargar los acuíferos.

Según cálculos del Cabildo, existen actualmente en torno a 300 presas secas distribuidas por toda la Isla. Estas estructuras se construyen levantando un trastón –muro de tierra- transversal al cauce de un barranco, utilizando para ello el propio material de la zona, lo que permite crear una vaguada que retiene el agua de escorrentía cuando se producen lluvias. Este sistema supone un valioso recurso de agua a agricultores y ganaderos de las zonas en que se levantan estas presas.

El hecho de enriquecer los acuíferos implica también mejorar la calidad y cantidad de las aguas subterráneas, disminuyendo su salinidad y aumentando el nivel freático.

Dependiendo de factores como la amplitud o la profundidad de cada barranco, estas presas pueden alcanzar grandes capacidades, como ocurre en la presa de Cueva de La Oveja, en Triquivijate, que situada en el cauce del Barranco de Amuley, junto a la Montaña del Sombrero, es capaz de retener 400.000 metros cúbicos. No obstante, en general estas presas no suelen superar los 25.000 metros cúbicos.

El Consejo Insular de Aguas es el organismo competente en el mantenimiento y la conservación del dominio público hidráulico, lo incluye recursos como pozos, manantiales y barrancos.

Gavias y presas de Fuerteventura agradecidas por las lluvias

Gavias y presas de Fuerteventura agradecidas por las lluvias

Presas secas y presas de fábrica

La creación de las presas secas o presas de tierra se remonta a 1981, cuando el Cabildo de Fuerteventura inició el Plan de Presas para extender su uso entre los agricultores de la Isla y favorecer la aparición de comunidades de regantes, iniciativa que en su primera década permitió la creación de 133 presas comunales.

Esta medida se llevó a cabo para solventar las dificultades existentes para obtener, dado que hasta aquel momento los únicos sistemas de captación de agua con un volumen significativo eran las presas de fábrica construidas durante el régimen franquista.

Estas otras presas, de tipo industrial o de fábrica, son cuatro, Las Peñitas y Los Molinos, construidas durante el mandato del general García Escamez (coincidiendo con la creación del asentamiento de Las Parcelas en 1945), y las presas de Río Cabras y La Herradura, correspondientes estas dos a una etapa posterior. Se calcula que estas cuatro presas suman una capacidad superior a los 150.000 metros cúbicos.

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