La cal como motor económico tras la conquista

La cal en Fuerteventura

Por: Carlos González                                       www.fuerteventuraenimagenes.com

Hornos de cal

Hornos de cal

Tras la conquista de Fuerteventura la isla comienza a cambiar su aspecto más inhóspito para ir transformándose poco a poco en un lugar algo más habitable. Este periodo tuvo como protagonistas las diversas actividades que comienzan a desarrollarse por parte de los colonizadores peninsulares, entre ellas la producción y explotación de cereales, de ganado, de la barrillaasí como la industrialización de la extracción de la piedra de cal.

La cal se usaba en Canarias ya desde épocas prehispánicas. Se han hallado vestigios de la utilización del tegue, una especie de mortero a base de toba, caliza y arena, en las casas hondas del yacimiento arqueológico de Zonzamas, en Lanzarote. Este mortero era empleado como aislante contra el frío y la humedad.

Tras la conquista, la cal comienza a convertirse en un elemento fundamental, tanto para la construcción de las edificaciones, como para la depuración y potabilización de las aguas de lluvia.

Hay noticias históricas sobre la producción de cal en Fuerteventura que se remontan al año 1560, cuando en un acuerdo el Cabildo de la Palma ordena que se compre cierta cantidad de piedra de cal que llegó de Fuerteventura.

En los Acuerdos del Cabildo de Fuerteventura queda también reflejada la exportación de cal, en 1662 :

” … Por no haber llovido se espera gran ruina y despoblación, pues no tiene trigo la isla se acuerda se cierre nuevamente la saca de trigo y cebada, y si algún barco viniere a cargar, lo haga solamente de ganados y piedra de cal. .. .

La cal se obtiene principalmente a través de la combustión de la piedra de caliche en un horno. Los hornos de cal en Fuerteventura suelen establecerse próximos a donde se encuentra el caliche.

La piedra de cal se cuece entre los 800º C y los 1000º C. para obtener la cal viva. Este proceso de cocción del caliche puede durar varios días e incluso semanas, dependiendo de la rapidez de combustión del horno y de sus características.

Tras finalizar la cocción del caliche, se le añade agua a la piedra de cal, obteniéndose así la cal apagada, que puede ser de color blanco o grisáceo.

hornos de calLa cal oscura o gris, que sirve para encalar paredes de casas y aljibes, se obtiene cuando se toma la parte superficial de la piedra de cal cocida, contaminada por las cenizas de la combustión. La cal interior es blanquecina y sirve sobre todo para albear, aunque también tiene otros usos, como desinfectante de aljibes y repelente de insectos en las casas.

La cal constituyó un importante producto de exportación hacia otras islas, Madeira y la Península Ibérica. Siempre se llevaba apagada, para evitar así su reacción química al contacto con el agua, sobre todo en los barcos de madera donde se transportaba.

La mayor demanda de cal majorera se produjo entre finales del siglo XIX y principios del XX, coincidiendo con la construcción de grandes obras de infraestructura en otras islas, especialmente en Tenerife y Gran Canaria (Puerto de la Luz, presas de mampostería, acequias, estanques,).

En Fuerteventura existen hornos de cal en prácticamente todas las calas que permitían el abrigo de los barcos. Los embarcaderos principales desde donde salía la cal de Fuerteventura fueron los de El Tostón, Caleta de Fuste y el Puerto de La Peña. Estos embarcaderos estaban controlados por la administración política y militar de Fuerteventura.

La exportación de cal alivió durante siglos la crisis de la economía majorera, y fue la actividad industrial por excelencia de Fuerteventura al necesitar numerosa mano de obra y no depender de la climatología, como ocurre con el cereal.

El horno de Fuerteventura suele tener forma troncocónica, con una parte más estrecha en la cúspide, donde tiene una abertura para facilitar el depósito del carbón y una puerta en la parte inferior. La puerta del horno se orienta en dirección contraria a los vientos dominantes, para poder así controlar la combustión.

En la parte baja se coloca una parrilla, justo por encima de la boca o abertura inferior, sirviendo esta última para ventilar el horno y extraer la cal ya cocida. Esto se conseguía moviendo la parrilla para que cayera el caliche quemado.

Los hornos no suelen superar los ocho metros de altura por cuatro de ancho.

Existen también en la isla hornos más pequeños o caleras de características similares, que suelen estar construídos con caliche recubierto de torta de barro. El producto se destina al consumo interno.

Deja una respuesta

Enlace para bookmark : Enlace permanente.