La conquista de Fuerteventura: El asalto de Gadifer a Erbania

El asalto de Gadifer a Erbania

Texto y fotos: Carlos González. www.fuerteventuraenimagenes.com

Barranco de las Peñitas

Barranco de las Peñitas

Tras las primeras incursiones en tierras majoreras por parte de Gadifer de La Salle y sus hombres, Jean de Béthencourt es consciente de la necesidad de más recursos económicos para concluir la conquista de Fuerteventura y de las otras islas. Por esta razón, el normando regresó a Castilla con el fin de vender la nave de Gadifer y comprar víveres y municiones para la contienda. Béthencourt dejó al frente del destacamento, con base en el Castillo de Rubicón (Lanzarote), a Gadifer de la Salle, estrechamente vigilado por Bertin de Berneval.

Tras las traiciones de Bertin de Berneval, la escasez de víveres, y la falta de noticias de Jean de Béthencourt, el francés Gadifer de la Salle decide una vez más el asalto a la “Erbania”.

Aunque en Le Canarien, las crónicas francesas de la conquista de Canarias en los primeros años del siglo XV, no queda nada claro desde donde empezó la tercera incursión a Fuerteventura, y con ella el inicio de la conquista de la maxorata, sí se refleja que de los 35 hombres con los que desembarcó Gadifer solo 6 lo acompañaron hasta la actual Vega del Río Palmas.

Parte del camino recorrido por el barranco de Las Peñitas se describe de la siguiente manera en Le Canarien:

Allí se vieron obligados a descalzarse, para pasar sobre las piedras de mármol tan lisas y tan resbaladizas, que sólo puede uno mantenerse a cuatro pies, y aun así, era preciso que los de atrás sustentasen los pies de los de adelante con el extremo de sus lanzas, y después los primeros arrastraban a los últimos. Y cuando se ha pasado al otro lado, se encuentra un valle hermoso y llano y muy agradable.

En que habrá unas 900 palmas que dan sombra al valle, con arroyos de agua que corren por en medio, y las palmas están por grupos de 100 a 120, y son tan altas como mástiles, de más de 20 brazas de altura, tan verdes, tan enramadas y tan cargadas de dátiles, que da gusto mirarlas. Allí comieron Gadifer y sus compañeros en su hermosa sombra, sobre la hermosa yerba verde, cerca de los arroyos corrientes y descansaron un poco, porque estaban muy cansados.Después volvieron a caminar y subieron por una gran cuesta, y ordenó Gadiler a tres compañeros que fuesen adelante a cierta distancia. Y cuando aquellos tres compañeros se apartaron un poco, dieron con sus enemigos.

…Y con ello comenzaron las primeras reyertas de los franco-normandos con los mahos, en los que se desarrollaron cruentos episodios en los malpaises cercanos. Al parecer, la isla de Fuerteventura estaba del todo deshabitada por debajo del paso de las Peñitas, e incluso el palmeral, por eso nadie  se dio cuenta de la presencia de los invasores; esto permitió a los franco-normandos sorprender a los mahos y ponerlos en grave aprieto. Las contiendas duraron unos 3 meses (Julio, agosto y septiembre u octubre).

La conquista de Fuerteventura-

En abril de 1404 se produce el regreso de Jean de Béthencourt, a Rubicón, trayendo gente y abastos (cereales, vinos, telas, colchones,…) para continuar con la conquista de Canarias.
En este mismo año, tras sus idas y venidas por otras islas, Gadifer regresó a Fuerteventura entrando por el Puerto de los Jardines.

“ Y después empezaron a fortificarse, para tener el país en sujeción, y también porque se les había dado a entender que el rey de Fez quiere armar contra ellos y dice que todas estas islas le deben pertenecer a él mejor que a cualquier otro”

“empezó a fortificarse e hizo una torre a dos leguas de allí, en una hermosa región abierta, cerca de un bosque de un río de agua corriente, que se llama la torre de Valta[rajal]”.

Construyeron otras fortificaciones conocidas como “Castillos Betancurianos”, el Castillo de Lara, el Castillo de Riche- Roche, y el situado en el Barranco de La Torre. Algunas de estas fortificaciones parece ser que se levantaron sobre edificaciones aborígenes.

Dos de estas fortificaciones han desaparecido en la actualidad:

Torre de Valtarajal – En la Villa de Betancuria.
Castillo de Riche Roche – Próximo al conocido actualmente como poblado de La Atalayita.

De las otras dos fortalezas del siglo XV sí quedan restos:

Torre de Lara – En la zona de Parra Medina.
La Torre – En el Barranco de La Torre.

Fuente principal: Le Canarien. Crónicas francesas de la conquista de Canarias

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