LA INDUSTRIA CAPRINA EN FUERTEVENTURA

El principal medio de vida para los Mahos

La historia en Fuerteventura de la ganadería caprina y por tanto del queso, se inicia con los primeros pobladores de la isla y se remonta como poco al siglo I de nuestra era, cuando Juba II pobló y colonizó con gétulos del África cercana las islas Canarias. Ya en 1403 los conquistadores normandos alababan tanto las exquisiteces del queso de cabra, como la extensa cabaña

Por: Carlos González.             www.fuerteventuraenimagenes.com

En Fuerteventura la ganadería caprina cuenta con varios siglos de historia. Se ha escrito mucho sobre esta industria que caracteriza a la Maxorata, por ello, no será fácil pero intentaremos esbozar y resumir lo más destacado para nosotros de esta industria.

La cabaña caprina de Fuerteventura se inicia con los primeros pobladores de la isla, establecidos de forma permanente desde el siglo I de nuestra era, aunque anteriormente Lanzarote y Fuerteventura, sufrieron durante siglos periodos alternos de ocupación y abandono esporádicos.

Las cabras eran la principal fuente de calorías, proteínas y grasas que poseían los mahos. Les proporcionaban no sólo carne, leche o pieles con las que cubrirse, sino que también aprovechaban las cornamentas y huesos para la fabricación de útiles domésticos (anzuelos, punzones,..). Con manteca de cabra y hierbas aromáticas, los mahos fabricaban ungüentos para curar heridas y dolencias, y libaciones para ritos funerarios y religiosos.

Los aborígenes eligieron para su asentamiento los lugares con mejores pastos, agua y al abrigo de los vientos.

Las primeras fuentes fiables escritas llegan con la conquista de la isla. En 1403 los conquistadores normandos alababan las exquisiteces del queso de cabra y la extensa cabaña caprina, como se refleja en las crónicas de la época:

“Están bien provistos de quesos, que son sumamente buenos, los mejores que se conocen en estas regiones, y sin embargo están hechos solamente con leche de cabras, de las cuales todo el país está lleno, más que ninguna de las demás islas; y cada año se podrían coger 60.000 cabras y aprovechar su cuero y su grasa, de la cual cada animal rinde mucho, por lo menos 30 o 40 libras”.

Las cifras de los normandos son bastante exageradas, pues hasta el siglo XVII no se hicieron censos fiables de las cabezas de ganado, pero su visión nos da una idea de la gran magnitud e importancia que desde antaño ocupa la cabra en Fuerteventura.

Las características singulares de la isla: baja pluviometría, clima árido, y escasa biomasa vegetal, junto a las características de este animal: gran capacidad de adaptación a diferentes hábitats, buena producción de leche y carne durante periodos de escasez, y rápido poder de reproducción, hacen que la explotación caprina y en menor medida la ovina sea la mejor ganadería doméstica que puede tener la isla.

Las explotaciones de cabras a pequeña escala y en semilibertad son las más usuales en Fuerteventura. El ganado debe recorrer grandes extensiones de terreno para encontrar su alimento. El ramoneo y el pisoteo continuo destruye los terrenos, dejando la parte más fértil del suelo a exposición del agua y el viento, acelerando el proceso de erosión y la pérdida del manto vegetal.

Por esta razón, desde que Fuerteventura se convierte en una isla agrícola, los ganaderos y los agricultores han estado enfrentados. Las quejas y denuncias entre los dos sectores eran continuas desde el siglo XVI. Los agricultores pedían que el ganado no estabulado no entrase en las vegas porque se comía los sembrados, y los ganaderos luchaban para lograr que no se pusieran en roturación nuevos terrenos destinados a la agricultura.

Por una parte el Cabildo nombra guardas y sobreguardas, tanto en las vegas como en los terrenos cultivados, para impedir la entrada del ganado a estas tierras una vez sembrado.

Por otra parte, el Cabildo, desde el momento de la siembra ordena sacar los ganados de los sembrados y retirarlos a la costa. La recogida del ganado se efectúa mediante las apañadas, a las que debían de acudir los ganaderos para reunir los ganados en corrales, de donde los sacan sus dueños para tenerlos a mano y que no dañen las plantaciones. En caso de no cumplirlo voluntariamente, las apañadas se hacían a costa del Cabildo que se quedaba con el ganado.

Fuerteventura desde época prehispánica ha tenido y sigue teniendo varias maneras de explotación ganadera.

  • El ganado de costa, que pasta en régimen de libertad en los mancomunes.
  • El ganado en régimen semiestabulado, que conlleva la suelta de ganado para pastar en libertad, con el consiguiente daño a las zonas agrícolas.
  • Grandes explotaciones ganaderas en régimen estabulado, por lo que si bien ocupan mayor superficie el ganado no pasta en libertad.

La selección genética de la cabra majorera durante mucho tiempo, junto con las técnicas artesanales de elaboración del queso de cabra, han hecho que Fuerteventura no solo sea conocida por sus espectaculares paisajes, sino también por elaborar el mejor queso de cabra del mundo, y así lo atestiguan la cantidad de galardones y premios otorgados a las queserías artesanas.

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