LAS APAÑADAS

LAS APAÑADAS

Las apañadas son una de las tradiciones ganaderas más antiguas de Fuerteventura, se realizaban ya en épocas prehispánicas, y se han mantenido hasta la actualidad.

TEXTO Y FOTOS: CARLOS GONZÁLEZ  www.fuerteventuraenimagenes.com
Apañada de Cofete

Apañada de Cofete

En una apañada se reúne al ganado de costa, que es aquel ganado que pasta libremente en estado semisalvaje. Las apañadas se pueden realizar por diferentes motivos: comprobar el estado del ganado, capar a los machos jóvenes y escoger a algunos para su consumo, ahijar y marcar a las crías, repartiendo a cada ganadero las que le corresponden.

En las apañadas intervienen varios pastores que, junto con sus perros Bardinos Majoreros conducen al ganado hacia un recinto cerrado de piedra llamado “Gambuesa“. En la gambuesa los baifos con hambre se acercan a mamar de sus madres, esto es lo que se conoce como ajijarse, una vez identificada la madre se marca a la cría según la marca que tenga la madre.

Las marcas son otros de los elementos de la cultura pastoril del pueblo majorero, que se han transmitido, de generación en generación, desde la época aborigen hasta la actualidad. Se hacen en determinadas partes del cuerpo del animal, las orejas, o la nariz. Están registradas por sus propietarios, se heredan de padres a hijos o incluso se venden. La marca original la heredaba el mayor de los hijos, el resto de ellos añadía detalles, que llamaban “diferencias”, sobre la marca original con distintos cortes.

En los Ayuntamientos se conservan los libros con los registros de las marcas, entre las que encontramos: Agusá, Bocao, Bujero, Bujero Rompío, Chichofe, Cuchillá, Espuntá, Garabato, Hoja de higuera, Jandía,  Jarpa, Jiga, Jorqueta, Mamella, Postigo, Puerta, Tajo, Tebarite…

Apañada de Cofete

Apañada de Cofete

En Fuerteventura es frecuente ver al ganado libre por los campos, alimentándose de aulaga cardos y otras plantas que encuentra. En épocas pasadas el Cabildo dictaminaba su traslado a las zonas montañosas y costeras no cultivadas, especialmente en los años de sequía, para evitar que acabasen con los pocos pastos de la isla. Antiguamente los vecinos eran los encargados de hacer las apañadas, para reunir a este ganado, las realizaban cuando comenzaba a crecer el cereal, porque las cabras destrozaban los sembrados. Si los vecinos se negaban a hacerlas el Cabildo las efectuaba a su costa. El comisionado era el responsable de su zona, se encargaba de repartir el trabajo, convocar, distribuir y dirigir a los pastores que participaban en la apañada. En cada parroquia de Fuerteventura había un Comisionado y un Suplente, que se elegían democráticamente en una reunión a la que asistían todos los ganaderos.

A partir del siglo XVI no solo fue necesario realizar apañadas de cabras y ovejas, también se tuvieron que hacer apañadas de burros y camellos, ya que el elevado número de ejemplares asilvestrados causó grandes daños en la agricultura majorera. Este hecho queda reflejado en varias ocasiones en los Acuerdos del Cabildo.

En la actualidad, en la península de Jandía, en la zona de Cofete se desarrollan las apañadas más espectaculares de las que se pueden disfrutar hoy en día. Transcurren por lugares muy poco accesibles, de ahí la necesidad de participar un número alto de pastores, que además son expertos en el “Salto del Pastor”. Al amanecer parten del Barranco de los Canarios, desde donde, con ayuda de los perros, reúnen al ganado que van encontrando y lo conducen hasta la gambuesa de Sisetoto, próxima al pueblo de Cofete.

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