Logran la cría en cautividad de la lisneja

Logran la cría en cautividad de la lisneja

Logran la cría en cautividad de un reptil endémico vulnerable ,la lisneja

Logran la cría en cautividad de un reptil endémico vulnerable ,la lisneja

Un macho de Triquivijate y una hembra de Betancuria tuvieron cinco crías en los terrarios del Cabildo en la Estación Biológica de La Oliva

Una de las especies más esquivas y singulares de las que integran el amplísimo abanico de la fauna autóctona canaria, la lisneja (Chalcides simonyi), reptil endémico de la familia de las “lisas”, se ha reproducido en cautividad en el marco de un proyecto de investigación realizado por el Cabildo de Fuerteventura, desde su Consejería de Medio Ambiente.

“Aunque el objetivo principal de este proyecto era realizar una aproximación a la situación de la especie en estado silvestre, y acometer una campaña de trampeo y captura que permitiera evaluar su respuesta a una situación de cautividad, los resultados de esta acción han superado todas las expectativas iniciales, al producirse la cría de una pareja en los terrarios habilitados en la Estación Biológica de La Oliva”, valoró la consejera del área del Cabildo, Natalia Évora.

Una vez confirmada esta posibilidad, agregó, “tenemos la tranquilidad de que en cualquier momento y en caso de que la situación lo requiera será posible iniciar junto al Gobierno de Canarias, como órgano competente en fauna protegida, un plan de conservación más amplio que permita asegurar la supervivencia de esta especie catalogada como vulnerable mediante acciones de reproducción y repoblación”.

Este proyecto se ha llevado a cabo por encargo del Departamento de Fauna del Cabildo a la Asociación para el Desarrollo Sostenible y la Conservación de la Biodiversidad, organización sin ánimo de lucro que ha coordinado a un grupo de biólogos en el desarrollo del trabajo de campo y en la monitorización de la especie en cautividad.

Desde el año 2012 comenzaron los trabajos sobre el terreno, localizando las áreas geográficas de distribución de los ejemplares y realizando los trampeos y capturas de una muestra de la población a lo largo de toda la Isla.

El Cabildo, paralelamente, se encargó de habilitar en la Estación Biológica de La Oliva una serie de terrarios con un total de 31,2 metros cuadrados, garantizando la disponibilidad de refugios y que las condiciones ambientales (iluminación, humedad, temperatura…) fuesen lo más similar al medio natural.

Logran la cría en cautividad de un reptil endémico vulnerable, la lisneja De igual manera, también en la Estación Biológica se reprodujeron diferentes tipos de insectos, gusanos y grillos básicamente, para que sirvieran de alimento vivo a los individuos en cautividad.

Una de las principales circunstancias que ha influido en la realización de este estudio ha sido la escasa documentación y estudios científicos existentes hasta este momento. “La lisneja, la lisa, es un compañero muy conocido de las gentes del campo de Fuerteventura y Lanzarote, pero, sin embargo existía un vacío de conocimiento en torno a ella”, comenta la consejera Évora.

Esta incertidumbre hace del proyecto desarrollado “una acción pionera, nunca hasta ahora se había estudiado la especie en cría en cautividad.

Tras llevarse a cabo este programa de evaluación y aproximación a la cría en cautividad, el equipo científico responsable del mismo concluyó que “esta especie puede mantenerse fácilmente en cautividad, en condiciones similares a otras especies de su mismo género”.

El último episodio de este proyecto tuvo lugar este mes, con la liberación de todos los ejemplares capturados en las mismas zonas en que fueron capturados.

Un macho de Triquivijate y una hembra de Betancuria.

El acontecimiento de la cría en cautividad de la lisneja tuvo lugar durante este proyecto en una ocasión, como fruto del emparejamiento entre un macho procedente de Triquivijate (Antigua) y una hembra capturada en Betancuria.

Se tiene la certeza de que la reproducción se produjo en cautividad, pues el alumbramiento se produjo superando ampliamente el periodo de gestación de la especie desde la captura de los dos ejemplares. El alumbramiento dio como resultado una camada de cinco crías, de las que finalmente sobrevivieron dos y fueron liberadas recientemente en el mismo territorio de su madre, en Betancuria.

El protocolo adoptado permitió que se produjera la reproducción. En cada habitáculo de los terrarios exteriores se distribuyeron los ejemplares de lisneja en una proporción de un macho por cada tres o cuatro hembras, distribuyendo y rotando a los machos en los distintos espacios que acogen a las hembras para favorecer así las posibilidades de reproducción.

La gestación de la especie dura seis meses, tras lo cual la hembra pare entre 4 y 5 crías en un espacio de dos horas, las cuales al nacer pesan una media de 1,6 gramos y tienen un tamaño medio de 48,1 milímetros.

En total, se mantuvieron en cautividad 15 ejemplares capturados durante los trabajos de campo, 5 hembras, 6 machos y 4 juveniles.

La lisneja

Logran la cría en cautividad de un reptil endémico vulnerable, la lisnejaLa lisneja (Chalcides simonyi Steindachner) es el único reptil endémico de Fuerteventura, junto otras especies propias de las islas orientales como el perenquén majorero (Tarentola angustimentalis) o el lagarto atlántico (Gallotia atlantica). Se trata de un animal poco conocido que cuenta con una presencia discontinua a lo largo del territorio insular.

A partir de los trabajos de López-Jurado (1991, 1998), García Márquez y Acosta (2003), junto a la campaña desarrollada en 2013 en este proyecto del Cabildo, la distribución geográfica de la especie en la isla de Fuerteventura sugiere la existencia de tres núcleos poblacionales separados entre sí: norte de la isla, Macizo de Betancuria y llanura central, y Cumbres de Jandía. Quedaría por delante establecer con mayor precisión los límites de estos núcleos o posibles fragmentaciones dentro de cada uno de ellos. Otras fuentes para determinar la distribución proceden de las citas de los lugareños y del registro fósil.

Metodología y características del estudio

Los objetivos generales de este proyecto han sido tratar de garantizar la conservación de la especie mediante una mejora del conocimiento de sus características, como herramienta base para llevar a cabo una correcta gestión de la especia en Fuerteventura e Isla de Lobos. De manera más concreta, se ha tratado de aportar nuevos datos sobre su distribución, recopilar nuevas informaciones sobre su historia natural, evaluar estado de conservación de la población y analizar posibles causas de regresión, establecer una unidad de cría en la Estación Biológica de La Oliva para llevar a cabo estudios biológicos en cautividad, y proponer un programa de actuaciones futuras en lo respectivo a la gestión de la especie.

Los trabajos de campo se llevaron a cabo desde diciembre de 2012 hasta abril de 2013. Los terrarios definitivos de la Estación Biológica de La Oliva comenzaron a estar operativos en junio de 2013, si bien hasta ese momento funcionaron terrarios provisionales.

Al tratarse de una especia tan esquiva, la búsqueda de ejemplares entrañó dificultades. Entre las metodologías de búsqueda se utilizaron sondear sus habituales espacios de refugio como muros y construcciones de piedra abandonadas, detección por presencia de heces, detección por presencia de restos esqueléticos y dérmicos, detección a través de evidencias de depredación, y las citas obtenidas a través de información oral transmitida por los lugareños.

Entre octubre de 2012 y mayo de 2013 se capturaron 16 ejemplares en toda la Isla, en distintas localizaciones como Betancuria, Agua de Bueyes, La Oliva y con mayor éxito en Triquivijate.

La lisneja, entre las lisas y otros reptiles canarios

La familia Scincidae (Reptilia, Lacertilia) está representada en las Islas Canarias por cuatro especies endémicas del género Chalcides. Tres de ellas no presentan problemas de conservación: Chalcides viridanus que es endémica de la isla Tenerife, C. coeruleopunctatus, endémica de las islas de El Hierro y La Gomera y C. sexlineatus, la cual sólo se encuentra en la isla de Gran Canaria. Todas ellas resultan relativamente abundantes y son fáciles de encontrar en zonas favorables dentro de su área de distribución.

En cambio, en las islas de Fuerteventura, Lanzarote y Lobos vive una especie catalogada como Vulnerable, Chalcides simonyi, que a pesar de presentar mayor tamaño resulta mucho más rara y difícil de encontrar que las otras lisas de Canarias.

Otros reptiles de Canarias son el lagarto atlántico (Gallotia atlantica), el perenquén majorero (Tarentola angustimentalis) con un mayor número de especies, y la lisa o lisneja (Chalcides simonyi), más robusta que los anteriores y con un reducido número de ejemplares.

 Descubrimiento y referencia histórica

El descubrimiento de la especie es atribuido al Catedrático en Matemáticas, Física y Mecánica de Viena, el Dr. Oskar Simony, el cual vivió en Tenerife tres años entre 1888 y 1890. Durante su estancia permaneció investigando y catalogando diversos animales y materiales. En 1889, durante una visita a la isla de Fuerteventura, encuentra y colecta varios ejemplares de lo que sería nuevo saurio para la Ciencia, y lo hace concretamente en dos localidades diferentes:

Vega del Río Palmas y Malpaís de la Montaña Escanfraga (cita literal). Los ejemplares colectados fueron enviados al zoólogo austriaco Franz Steindachner recién designado Director de Zoología del Museo de Historia Natural de Viena, que procedió a la descripción de la especie como Chalcides simonyi (Steindachner, 1891) .

En la descripción original se afirmaba que en aquella época la especie resultaba abundante en los muros de piedra del barranco de la Vega del Río Palmas. Sobre las características de la distribución de la especie en el Malpaís – que sin duda se refiere al Malpaís de la Arena-, no se realiza un análisis en profundidad, mientras que se comenta que la especie debía vivir en la península de Jandía, donde “los camelleros de la época la habrían visto en repetidas ocasiones”.

Aunque parezca increíble, todas las menciones referidas a la especie, publicadas posteriormente en distintos trabajos de revisión taxonómica (Lanza, 1957; Pasteur, 1981; Pasteur et al., 1988) se sustentaban en estudios de aquellos ejemplares colectados por Simony en la isla de Fuerteventura en 1889, y que aún hoy se encuentran depositados en el Museo de Historia Natural de Viena.

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